jueves, 3 de septiembre de 2009

Opinión Catalina Lobos

En un ambiente de crisis económica mundial no se puede descartar ninguna alternativa para su solución. Por eso no estoy en contra de que el Estado intervenga en la economía, de hecho, en estos momentos y considerando el por qué se originó la crisis, estamos prácticamente en sus manos. Es su deber el velar por el bienestar de todos nosotros, lo que se resume en mejorar la productividad del país, entre otras medidas. Claro que con moderación para que no se desvirtúe la libre competencia. Por estos motivos, en central que se cuide una de las principales ingresos del país, la exportación de materias primas, como lo es el cobre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario